Una instalación de aire acondicionado debe adaptarse al edificio, al número de estancias, al uso de cada zona y a las posibilidades reales de colocar las unidades interiores y exteriores. En Brumizone estudiamos cada proyecto para definir una solución de climatización adecuada a la distribución y a las necesidades de funcionamiento.
Instalación de aire acondicionado

Antes de seleccionar un equipo conviene valorar la superficie, la orientación, el aislamiento, las cargas térmicas, la distribución de los espacios y la ubicación disponible para las unidades. También deben estudiarse el recorrido de las tuberías frigoríficas, la evacuación de condensados y el acceso para futuras revisiones.
La solución puede ser diferente en una vivienda, un local o un edificio con varias zonas. Por eso el dimensionado y la disposición de los equipos deben definirse para cada proyecto.
Aire acondicionado split y multisplit

Los sistemas split permiten climatizar una estancia mediante una unidad interior conectada a una unidad exterior. Cuando se necesitan varias unidades interiores puede estudiarse una configuración multisplit, siempre en función de las características del edificio y del uso previsto.
La elección entre una u otra solución depende del número de estancias, la simultaneidad de uso, el espacio disponible para equipos exteriores y la forma en que se quiera controlar cada zona.
Aire acondicionado por conductos
La climatización por conductos permite distribuir el aire desde una unidad interior oculta hacia diferentes estancias mediante una red de conductos, rejillas o difusores. Es una opción especialmente interesante cuando el edificio dispone del espacio necesario para integrar la distribución de aire.
El diseño debe tener en cuenta los caudales, el recorrido de los conductos, la ubicación de las rejillas y el acceso a la unidad para mantenimiento. No se trata únicamente de instalar el equipo: la distribución del aire condiciona el resultado del conjunto.
Control por zonas y regulación

En determinados sistemas por conductos puede incorporarse regulación por zonas para gestionar de forma independiente distintas estancias o áreas. La compatibilidad y el tipo de control dependen de los equipos y de la configuración de la instalación.
Antes de plantear una zonificación conviene estudiar cuántas áreas deben controlarse, cómo se utilizan y qué posibilidades ofrece el sistema de climatización instalado o proyectado.
Unidad exterior, ubicación y montaje

La ubicación de la unidad exterior afecta al montaje, al mantenimiento y al funcionamiento de la instalación. Deben valorarse la ventilación disponible, los accesos, la evacuación de agua, los soportes y las limitaciones del edificio.
En terrazas, patios, cubiertas o fachadas, cada instalación requiere comprobar previamente las condiciones del emplazamiento y las necesidades de montaje.
Mantenimiento y revisión del aire acondicionado

El mantenimiento debe adaptarse al tipo de equipo y a las indicaciones del fabricante. Las revisiones pueden incluir comprobaciones de funcionamiento, estado de filtros, limpieza de componentes accesibles, evacuación de condensados, regulación y otros elementos de la instalación según las necesidades detectadas.
Si ya dispones de un sistema de aire acondicionado, podemos estudiar su configuración antes de plantear una actuación de mantenimiento de climatización o una posible adaptación.
Aire acondicionado o aerotermia: soluciones diferentes
El aire acondicionado y la aerotermia no deben tratarse como una misma solución. Un sistema de aire acondicionado puede resolver necesidades de climatización mediante equipos de expansión directa, mientras que la aerotermia trabaja habitualmente con una bomba de calor aire-agua integrada en una instalación hidráulica. La elección depende del edificio, de los usos previstos y de los sistemas existentes. Para conocer las alternativas disponibles, consulta nuestras soluciones de climatización.
Si la necesidad está en una terraza, patio u otro espacio abierto, consulta también nuestra guía sobre aire acondicionado o nebulización, porque el tipo de espacio y las condiciones ambientales cambian la solución que conviene estudiar.
Consulta tu instalación con Brumizone
Para estudiar el proyecto, indícanos el tipo de edificio, la superficie aproximada, el número de estancias, el sistema actual si existe y las zonas que necesitas climatizar. Si dispones de planos o fotografías, también pueden ayudar a valorar la instalación.
