El suelo radiante y refrescante es un sistema hidráulico de climatización integrado en el pavimento. Su diseño debe adaptarse al edificio, al aislamiento, a la distribución de los espacios y al sistema de generación térmica con el que vaya a trabajar.
En Brumizone estudiamos cada proyecto para valorar la distribución de circuitos, la regulación por zonas y la compatibilidad con el sistema de climatización previsto o existente.

Cómo funciona el suelo radiante
El sistema utiliza una red de tuberías instalada bajo el pavimento por la que circula agua a una temperatura definida por el proyecto. En calefacción, el suelo actúa como una superficie emisora distribuida por la estancia.
La separación de los circuitos, su longitud, la temperatura de trabajo y la regulación deben diseñarse para cada instalación.
Suelo radiante refrescante
Cuando el sistema y las condiciones del edificio lo permiten, una instalación puede plantearse también para funcionamiento refrescante. Esta posibilidad requiere estudiar especialmente las temperaturas de trabajo, la humedad y la regulación para evitar condiciones inadecuadas en las superficies.
Por eso el funcionamiento refrescante debe formar parte del diseño global de la instalación y no tratarse como una prestación automática de cualquier suelo radiante.
Suelo radiante con aerotermia
El suelo radiante puede combinarse con una bomba de calor aire-agua cuando ambos sistemas se dimensionan de forma compatible. Esta combinación permite estudiar conjuntamente la generación térmica, la distribución hidráulica y el control de las distintas zonas.
Consulta también nuestra página de aerotermia para conocer los factores que se valoran en este tipo de proyectos.
Colectores, circuitos y regulación
Los colectores permiten distribuir el agua entre los diferentes circuitos del suelo radiante. La instalación puede incorporar elementos de regulación y control para gestionar zonas independientes según la configuración del proyecto.
Antes de definir el sistema conviene conocer la superficie de cada estancia, los acabados previstos, la distribución interior y las necesidades de calefacción o refrigeración.
Obra nueva y reformas
En obra nueva el sistema puede estudiarse junto con el resto de la climatización desde el inicio. En una reforma es necesario comprobar el espacio disponible, las cotas del pavimento, el aislamiento y la compatibilidad con los elementos existentes.
La viabilidad y el alcance de la intervención dependen de las condiciones reales del inmueble.
Mantenimiento y revisión
Las necesidades de mantenimiento de climatización dependen de la instalación, de sus componentes y del sistema de generación térmica asociado. Las revisiones deben atender a la regulación, los colectores, la circulación del agua y cualquier incidencia detectada en el funcionamiento.
Una solución integrada dentro de la climatización
El suelo radiante y refrescante debe estudiarse como parte del conjunto de la instalación térmica. En nuestro apartado de climatización reunimos las principales soluciones que pueden intervenir en un proyecto. También puedes conocer la alternativa de techo radiante y refrescante.
Consulta tu proyecto con Brumizone
Para estudiar una instalación de suelo radiante o refrescante, indícanos el tipo de edificio, la superficie, si se trata de obra nueva o reforma, el sistema de climatización previsto y, si dispones de ellos, planos o fotografías.
